1. Volveré a San Juan 2
Versión A
Versión B
(Introducción – Rasgueo de guitarra, viento leve)
[1] Algún día volveré a San Juan
a ver los viñedos al atardecer.
Los viejos olivos, la siesta callada,
el sol dormido en la colina.
(Verso 1 – Voz cálida, tempo pausado)
[2] Como si fuera ayer,
en las noches estrelladas yo la conocí.
En el San Juan de entonces y entre tomadas enamoradas
yo la besé por primera vez.
[1] Y en la plaza, en el banco viejo,
le diré a mi amada que no la olvido,
que la amo todavía… todavía.
(Pre‑estribillo – Entra el piano, leve crescendo)
[2] ¡Qué ganas de volver a mi San Juan de ayer!
¡Qué ganas de sentir su aroma y su piel!
[1] Andar por senderos angostos y solos,
oír cencerros lejanos en los cerros.
(Estribillo – Irrumpe el violín, coros suaves de fondo)
[1] Algún día correré por tus calles, San Juan,
y para curar heridas de largas ausencias,
[2] y amarla una y otra vez como si fuera ayer.
[1] Algún día volveré como el hijo pródigo a caminar
bajo la silueta triste de los árboles.
(Verso 2 – Vuelve la intimidad, guitarra sola)
[2] Yo la recuerdo como ayer,
en Ausonia y el Sirio Libanés.
[1] Cuando el vino era llanto en mi tristeza…
[2] …el vino convertía en lágrimas mi tristeza.
[1] En el sauce que llora, como llora mi alma,
[2] los largos sauzales la vuelven a nombrar.
(Puente – Momento de máxima contención, solo voz y piano)
[1] Para curar nostalgias, noches de soledad,
armonía, volveré a San Juan.
[2] ¡Qué ganas de gritar mi nostalgia y soledad!
[1] Para recordar tiempos viejos, el amor de primavera…
(Estribillo final – Tutti orquestal, clímax emocional)
[2] ¡Qué ganas de volver a mi San Juan de ayer!
[1] ¡Algún día volveré a San Juan!
[2] ¡Qué ganas de sentir su aroma y su piel!
[1] Algún día volveré como el hijo pródigo a caminar.
[2] Y amarla una y otra vez como si fuera ayer,
[1] a San Juan…
(Coda – Solo guitarra, voz en un suspiro)
[2] Como si fuera ayer…
[1] …a San Juan.
[2] Como si fuera ayer.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
2. No hay cura
Versión A
Versión B
Versión C
Intro (sensual, voz susurrada con guitarra y arreglos electrónicos suaves)
No hay cura… no la quiero…
Verso 1
Tu mirada me condena y me libera
me arrastras al abismo y me haces volar
un segundo contigo vale toda una vida
aunque después tenga que pagar.
Verso 2
Sabes exactamente dónde tocarme el alma
dónde romperme y dónde sanar
eres vicio, eres droga, eres mi mala suerte
y la única suerte que quiero encontrar.
Estribillo (melódico, fuerte y romántico)
Tu piel es fuego que no se apaga nunca
aunque el mundo arda, yo sigo en tus llamas
tus besos saben a pecado y a luna
y aunque me mates, vuelvo a tus ganas.
No hay cura ni razón que me convenza
soy adicto a tu caos y a tu calma
si esto es infierno, que me condenen
porque en tu boca encontré mi salvación y mi alma.
Verso 3
Sé que mañana tal vez me arrepienta
cuando el amanecer me muestre la verdad
pero esta noche prefiero ser tu esclavo
que vivir libre lejos de tu piel y tu maldad.
Pre-Puente
Y aunque me duela… aunque me mates lento…
Puente (subida emocional)
Prefiero mil veces morir en tus brazos
que sobrevivir sin probar tus labios
que el mundo diga lo que quiera decir
yo nací para amarte… aunque sea para sufrir.
Estribillo Final (más grande, con coros y más intensidad)
Tu piel es fuego que no se apaga nunca
aunque el mundo arda, yo sigo en tus llamas
tus besos saben a pecado y a luna
y aunque me mates… ¡vuelvo a tus ganas!
No hay cura… ni la busco
soy adicto a tu caos y a tu calma
si esto es infierno…
¡que me condenen mil veces más!
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
3. En la penumbra
Versión A
Versión B
Versión C
Versión D
[1] Extraño amor.
Intro (voz y piano o guitarra nylon, muy íntimo)
En la penumbra… de este bar sin nombre…
Verso 1
Me siento en la misma mesa de siempre
donde tus risas aún cuelgan en el aire
pido otro trago para callar la ausencia
y finjo que el tiempo no sabe de cobardes.
Verso 2
Tu retrato mental ya no me atormenta
como antes, cuando ardía sin control
hoy lo miro de frente, sin ira ni vergüenza
soy el que se quedó… y también el que se marchó.
Estribillo (melódico, con toda la banda bolero entrando suave)
En la penumbra de este bar sin nombre
tu ausencia se bebe como un ron añejo
cada gota quema, pero no me doblega
soy el hombre que amaste y que hoy se aleja.
Ya no te busco en el fondo de los vasos
ni en las canciones que antes nos unieron
aprendí que el olvido también es un arte
y duele, sí… pero me hace más entero.
Verso 3
Ya no maldigo la hora en que te fuiste
ni pido al destino que te haga volver
prefiero este dolor que me enseña y me viste
con la dignidad que tú nunca supiste tener.
Puente (más hablado, casi susurrado sobre arpegios)
Porque amar no es quedarse mendigando
es saber cuándo es tiempo de cerrar la puerta…
aunque la mano tiemble al hacerlo.
Estribillo Final (más lento, con más sentimiento y cuerdas)
En la penumbra de este bar sin nombre
tu ausencia se bebe como un ron añejo
cada gota quema, pero ya no me quiebra
soy el hombre que amaste… y que hoy se aleja.
Aprendí que el olvido también es un arte
y duele, sí…
pero al fin me hace entero.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
4. Llegó el invierno y sangraba
Versión A
Versión B
[INTRODUCCIÓN]
(Requinto solo, con acompañamiento suave de piano y maracas lejanas – ambiente nocturno, roce de brisa, eco melancólico)
Llegó el invierno y sangraba…
VERSO 1 (Voz íntima, casi un susurro sobre acordes de guitarra y un colchón de cuerdas)
En el otoño quisimos en vano
curar las heridas del alma.
Llegó el invierno y aún sangraban,
todavía sangraban.
PRE-ESTRIBILLO (Entran bongó y bajo, las cuerdas abrazan la melodía con suavidad)
Pero el hastío llegó en primavera
y el verano apagó la ilusión.
ESTRIBILLO 1 (Tiempo de bolero pleno, guitarra y piano tejen la armonía, percusión a contratiempo)
Llegó el invierno y sangraba
nuestro amor sin hacer ruido.
Las estaciones pasaban
y moría lo vivido.
VERSO 2 (Baja la intensidad, la voz se quiebra con cercanía, el requinto puntea con ternura)
Llegó otro invierno, el mismo cruel,
otro cuerpo con aroma prestado en mi cama.
Besos que sabían a consuelo fingido,
y el mismo vacío vestido de llama.
PUENTE (Clímax emocional, las cuerdas dialogan con el requinto, ritmo denso y doliente)
Así se fueron los meses, los años,
y el olvido anidó donde ardías.
Qué tristeza honda, qué ironía fina:
me parece mentira,
me parece mentira
haberte querido tanto
como yo te quise un día.
Y una tarde cualquiera nos volvimos a ver…
un saludo de hielo, dos extraños sin voz,
y en el fondo del baúl, cartas amarillas
que ya nadie se atreve a leer.
ESTRIBILLO FINAL (Tutti orquestal, coros masculinos de fondo, máxima carga sentimental, platillos suaves)
Como fantasmas de papel mojado,
como duendes que ya nadie nombra,
quedan nostalgias que nunca terminan
y una lágrima presa que no quiere caer…
por la mujer que tanto amé.
FINAL (Cae la orquesta lentamente, quedan el piano, el bajo y el requinto acariciando la melodía)
Eso es lo único que queda
de aquel incendio que llamamos amor:
una herida que ya no sangra…
pero tampoco cierra.
CIERRE (Requinto solo, la voz se deshace en un hilo, casi un eco)
Me parece mentira
haber querido tanto
como te quise yo.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
5. Vino el invierno y sangraba.
Versión A
[INTRODUCCIÓN] (Charango solo – atmósfera nocturna, viento suave, eco lejano)
Vino el invierno y sangraba.
VERSO 1 (Voz íntima, apenas acompañada por charango y cuerdas suaves)
En el otoño buscamos en vano
curar nuestras heridas.
Vino el invierno y aún sangraban todavía.
PRE-ESTRIBILLO (Entran lentamente las cuerdas, percusión tenue)
Pero el hastío llegó con la primavera
y en el verano murió la ilusión.
ESTRIBILLO 1 (Crece la percusión, entra la guitarra, melodía amplia y nostálgica)
Vino el invierno y sangraba
nuestro amor en silencio.
Las estaciones pasaban
y moría el sentimiento.
VERSO 2 (Baja la intensidad, voz más quebrada y cercana)
Vino un nuevo invierno, igual de cruel,
otro cuerpo que olía distinto en mi cama.
Besos que sabían a consuelo prestado,
y el mismo vacío disfrazado de llama.
PUENTE (Clímax emocional, charango y cuerdas dialogan entre sí)
Así se fueron los meses, los años,
y el olvido hizo nido donde antes ardías.
Qué tristeza más honda, qué ironía tan fina:
me parece mentira,
me parece mentira
haberte querido tanto
como te quise yo.
Y un día cualquiera nos volvimos a ver…
un frío saludo, dos extraños de repente,
y en el fondo del baúl, cartas amarillas
que ya nadie se atreve a leer.
ESTRIBILLO FINAL (Épico, tutti orquestal, coros de fondo, máxima intensidad emocional)
Como fantasmas de papel arrugado,
como duendes que ya nadie nombra,
quedan nostalgias que no terminan nunca
y una lágrima que se niega a caer…
por la mujer que tanto amé.
FINAL (La instrumentación cae lentamente, quedan solo cuerdas y charango)
Eso es lo único que queda
de aquel incendio que llamamos amor:
una herida que ya no sangra…
pero tampoco cierra.
CIERRE (Solo charango, voz en un hilo, casi susurrada)
Me parece mentira
haber querido tanto
como te quise yo.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
6. En el viejo Santa Cruz 2
Versión A
Versión B
(Introducción – Charango solo, atmósfera nocturna)
[2] En el viejo Santa Cruz, tenía que ser,
con sus mujeres hermosas, los tajibos en flor,
y sus tardes ardientes de sol…
me enamoré, y con locura la amé.
(Verso 1 – Voz íntima, apenas acompañada)
[2] Ay, barrio de las Siete Calles,
de serenatas en noches hermosas,
de suspiros en círculos de luna,
de sueños juveniles,
rescoldo del pasado, nostalgia del ayer.
[1] Si fueras bibosi y motacú,
campo dorado de girasoles,
vuelo de aves, mariposas,
pintando el aire de mil colores.
(Pre‑estribillo – Entran suavemente las cuerdas)
[1] También serías Santa Cruz,
mi tierra clara bajo la luz.
También serías Santa Cruz,
verde esperanza, raíz y cruz.
(Estribillo 1 – Crece la percusión, entra la guitarra)
[2] Año tras año, día tras día,
la sigo esperando.
La plaza y una melodía
me traen su recuerdo,
como una brisa perfumada
en noches de luna encantada.
[1] Si fueras selva embrujada,
llanura libre sin fin,
toro salvaje, tigre y caimán,
fuego en el río, cachuela sin fin.
(Verso 2 – Baja la intensidad, voz más quebrada)
[2] Busco su nombre en la arena para contarle mi pena…
y en mi larga espera solo me queda
un montón de recuerdos arañando mi piel.
[1] Si fueras caña de azúcar,
guembe, tajibo en flor,
toborochi que abraza el cielo,
y el viento dulce del corazón.
(Puente – Clímax emocional, charango y cuerdas en diálogo)
[1] Si fueras cuna de libertad,
faro sagrado en la oscuridad,
voz del monte, canto del río,
alma valiente que nunca se olvida.
[2] Aunque pasen los días, los meses, los años,
siempre te recordaré.
Y en las noches de hastío,
en un mundo tan frío,
siempre te recordaré.
(Estribillo final – Épico, tutti orquestal, coros de fondo)
[1] ¡También serías Santa Cruz!
¡También serías Santa Cruz!
[2] Se agitan los recuerdos,
se encienden las sombras,
y lloran las guitarras
el verso que añora
el tiempo que se fue
de mi viejo amor.
[1] ¡También serías Santa Cruz!
Tierra querida, siempre tú.
(Cierre – Solo charango, voz en un hilo)
[2] Ya nada es igual sin tus caricias y tu calor.
Te busco en vano entre las sombras,
como un loco grito tu nombre…
[1] También serías Santa Cruz…
[2] …pero tú ya no estás.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
7. Aunque pasen los años
(Verso 1 – Piano y voz contenida)
[1] Aunque pasen los años,
y duermas en otros brazos,
entre sábanas nuevas
y canciones que no son nuestras,
sentirás en su aliento
la sombra de mis palabras.
(Pre‑estribillo – Entran cuerdas y leve percusión)
[1] Sentirás mis besos en sus besos,
mi cuerpo en su cuerpo,
pensarás que es un espejismo,
un eco que no cesa.
[2] Pero yo prefiero enterrar tu recuerdo
en las cenizas de este amor,
y quemar las páginas
con versos que escribí por ti.
(Estribillo – Irrumpe la banda completa, guitarras distorsionadas)
[1] Y en las noches de soledad,
amargamente llorarás,
por aquel amante errante
que miraba tus ojos
como quien mira un río sagrado.
[2] ¡Amigos, para qué!
Si probé la miel de tus besos,
si fui tu sol,
y te fuiste mi luna.
(Verso 2 – La intensidad baja ligeramente, ritmo marcado)
[2] Si tu vida entera fue mía,
y la mía en tus manos quedó,
entonces, dime:
¡amigos, para qué!
[1] Intentarás mil veces
borrar mi nombre del viento,
pero jamás lo lograrás.
(Puente – Solo piano, voz quebrada, in crescendo)
[2] Si el amor abre dos caminos,
uno es dolor,
y el otro es olvido.
Prefiero olvidar,
antes que sangrar de nuevo.
[1] Y llorarás en silencio,
por el que fue tu verdad.
(Estribillo final – Clímax con coros y tutti orquestal)
[2] Día tras día, noche tras noche,
sepultando tu recuerdo…
¡resurge mi voz, renace mi piel!
[1] Y llorarás… como nunca lloraste,
por aquel amante errante
que miraba tus ojos
como quien mira un río sagrado.
[2] Si fui tu sol y te fuiste mi luna,
no queda nada que perder…
¡Entonces, amigos, para qué!
(Coda – fade out, voz susurrada y piano)
[2] En las cenizas que dejaste…
[1] …siempre me recordarás.
[2] Amigos… para qué.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
8. Desde el instante en que te vi
(Estrofa 1 – Voz solista, piano tenue)
[2] Desde el instante en que te vi,
supe que quería tocar tu piel,
sentir tu aliento junto a mi boca,
y morder tus labios con ansias cruel.
[1] Que besos los tuyos,
que aún queman mis labios,
[2] y quiero ser lucero en tus caminos,
amanecer contigo al despertar.
(Pre‑estribillo – suben las cuerdas)
[1] Pero qué locura la tuya,
de amarme tanto
y abandonarme un día.
[2] Quiero ser tu compañero y tu destino,
tu confesor, tu guía, tu altar.
(Estribillo – banda completa, intenso)
[2] Quiero ser el sol en tus mañanas,
la arena tibia que besa tu piel.
[1] Y que mirada ardiente,
que mi alma arde todavía.
[2] Seré el fuego que te fortalece,
un vendaval de pasión sin final.
[1] Y amargamente llorarás
por ese extraño amor.
(Estrofa 2 – regreso a la intimidad)
[1] Que espinas venenosas atraviesan mi cuerpo
y llenan mi alma de recuerdos.
[2] Cadena a tu cintura, mendigo de tus besos,
por toda la vida… tu prisionero eterno.
[1] Que palabras de amor,
y que caricias tan tiernas…
[2] seré el fruto prohibido en tu cielo,
el eco eterno que vive en los dos.
(Puente – solo piano, casi recitado)
[1] Porque dos almas gemelas siempre se amarán.
[2] Y en las noches de luna, cuidar tus sueños,
amarte en silencio, desnudo y leal.
[1] Me llamarás cobarde,
como te llamo yo.
[2] Seré gaviota que sigue tus vuelos,
beber el néctar que hay en tu voz.
(Estribillo final – clímax con tutti orquestal)
[2] Quiero ser el sol en tus mañanas,
la arena tibia que besa tu piel.
[1] Que besos los tuyos, que aún queman mis labios,
[2] y quiero ser lucero en tus caminos…
[1] pero qué locura la tuya,
de amarme tanto y abandonarme un día.
[1] Y amargamente llorarás
por ese extraño amor
que se perdió en un mar de tinieblas.
(Coda – fade out, voz apenas susurrada)
[2] …solo tú… y yo.
[1] Extraño amor.
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO
9. En el ocaso del otoño
(Verso 1 – Introducción íntima)
En el ocaso del otoño,
te escribo esta carta, amor mío,
solo para decirte adiós.
Que caminos recorren tus recuerdos,
que me lastiman…
Comprendo al fin que no pertenezco
a tu mundo, ni a tu gente, amor.
(Pre‑coro – Tensión creciente)
Pero que locura la tuya,
de amarme tanto
y abandonarme un día.
Esta loca ansiedad de tenerte,
de hundir tu rostro en mi almohada…
como antes, cuando eras mía…
(Coro – Clímax apasionado)
La hoguera de este amor prohibido
abrazará nuestras almas,
como el huracán a la brisa,
como la escarcha al rocío.
Que besos los tuyos,
que aún queman mis labios,
y sentiré tu piel de terciopelo
deslizándose entre mis dedos,
arañando el tiempo… extraño amor.
(Verso 2 – Dolor y predicción)
Que espinas venenosas atraviesan mi cuerpo
y llenan mi alma de recuerdos.
Y un día tendrás hijos,
que jugarán a tu lado,
y en cada gesto recordarás
a aquel estudiante pobre y orgulloso,
aquel que más te ha querido.
(Puente – Unión de almas rotas)
Porque dos almas gemelas siempre se amarán.
Dondequiera que estés,
y dondequiera que yo esté,
este amargo llanto en mi garganta
nace del volcán de mi alma.
(Coro final – Resignación encendida)
La hoguera de este amor prohibido
abrazará nuestras almas…
Y amargamente llorarás
por ese extraño amor
que se perdió en un mar de tinieblas.
Llorarás, amor,
en tus frías madrugadas,
en tus tardes de hastío,
y en tus noches… de insomnio…
By JOSE LUIS ARAUJO ESCUDERO